El registro ocurre donde no hay red
El promotor no puede abrir un formulario online en una zona vulnerable. Lo que no anota en el momento se reconstruye de memoria, con sesgo, omisiones y sin el contexto del terreno.
Las ONGs que trabajan en territorio acumulan evidencia en cuadernos, WhatsApp y planillas. EstoyAi convierte lo que el promotor dicta en un informe Word, sin conexión y sin que los datos salgan de la organización.
El problema real
Las ONGs que trabajan en territorio hacen un trabajo enorme, pero queda atrapado en papel. Alguien tiene que digitalizarlo a mano, y mientras tanto la coordinación no ve lo que pasa en el barrio hasta que es tarde.
El promotor no puede abrir un formulario online en una zona vulnerable. Lo que no anota en el momento se reconstruye de memoria, con sesgo, omisiones y sin el contexto del terreno.
Una misma persona tiene datos en un cuaderno, un grupo de WhatsApp y una planilla que nadie actualiza hace meses. Seguir su evolución se vuelve imposible, y la coordinación no tiene una vista clara de lo que pasa en territorio.
Pasar a la computadora lo que se anotó en papel es trabajo manual de alguien que no estuvo en la visita. Horas que se van en transcribir en vez de acompañar — y aun así, lo urgente queda enterrado entre documentos.
Cómo funciona
Tres pasos. Sin formularios en la calle. El archivo sigue siendo Word, el mismo que ya usás.
Contexto familiar, intervención, acuerdos: unos 2 minutos de audio en el celular. Sin teclado ni pantallas en la vereda.
Sin señal, el audio queda encolado y sube solo cuando hay red. En la sede se transcribe y se extraen los datos con IA local, en hardware de la propia organización.
En menos de 5 minutos hay un informe listo, clasificado por criticidad y con sus puntos accionables. El coordinador ve qué atender primero, lo revisa y descarga el .docx con estructura fija.
En acción
El promotor habla; el sistema escucha, ordena y prioriza. Lo que llega a coordinación no es un audio suelto: es un informe estructurado, clasificado por criticidad y con los puntos accionables listos, para que el equipo sepa qué atender primero.
Demo disponible próximamente
Por qué es diferente
La mayoría de las soluciones asumen conectividad estable, presupuesto para licencias y equipos técnicos. Nada de eso describe a las organizaciones que más necesitan sistematizar.
Transcripción, procesamiento y almacenamiento corren en la sede. El audio y los datos de menores y familias nunca pasan por servidores externos ni por IA en la nube.
Cada informe llega a coordinación clasificado por criticidad (alta, media o baja) y con sus puntos accionables ya extraídos. El equipo ve qué necesita atención primero, sin leer todo.
Sin licencias, sin suscripciones, sin costos por uso. Una ONG lo instala, lo usa y lo escala sin pagar nada.
El código es público. Cualquier organización o equipo técnico puede auditarlo, adaptarlo o mejorarlo.
El promotor graba en zona sin señal. El audio se encola en el celular y sube solo cuando hay conexión.
Funciona en una PC de escritorio estándar (16 GB de RAM), sin servidores en la nube ni GPU. La IA corre localmente en la sede.
Programas, campos del informe y estructura de datos se configuran por organización. Es configuración, no código: hoy ya está adaptado a dos intervenciones muy distintas, primera infancia y tratamiento de consumos. Y se integra con el sistema que ya uses para que los datos se sincronicen solos.
Soberanía de datos
Para organizaciones que documentan visitas con información sensible de familias y menores. El audio va del celular del promotor al servidor de la sede: ahí se transcribe, se arma el informe y se guarda. Sin enviar voz ni texto a servicios comerciales de reconocimiento de voz ni de IA.
Perímetro de datos: el recorrido termina en tu sede. Nada se replica en infraestructura ajena a la organización.
Voz transcrita en la sede
El audio se convierte en texto en un servidor de tu organización, no en plataformas comerciales de reconocimiento de voz.
Datos extraídos en la sede
La IA distribuye lo dictado en las secciones del informe en la misma máquina. Sin ChatGPT ni APIs externas.
Control institucional
Cada organización opera en su propio acceso. Los informes viven en el servidor de la sede, bajo responsabilidad del equipo coordinador.
Para quién es
Necesitan algo que funcione rápido, en cualquier celular, aunque no haya señal. No quieren aprender software nuevo ni escribir informes al volver a casa.
Consolidan la información y necesitan ver qué pasa en territorio sin depender de que cada promotor se siente a redactar. Buscan estructura consistente y poder detectar a tiempo los casos que requieren atención.
Las que hoy pierden horas pasando papel a la computadora y no tienen una vista clara de lo que pasa en territorio. Quieren ordenar su seguimiento y ver lo urgente a tiempo, sin montar un sistema enorme.
Alcance
Está enfocado en un problema específico: documentar trabajo de campo de forma rápida, sin conexión y sin que los datos salgan de la organización. No intenta ser un sistema integral de gestión.
Preguntas frecuentes
Nada. EstoyAi es gratuito y de código abierto. No hay licencias, suscripciones ni costos por uso. Tu organización lo instala y lo escala sin pagar.
No. La instalación está pensada para equipos sin experiencia técnica: un asistente paso a paso, guías en castellano y soporte para la puesta en marcha. Si la organización tiene alguien con conocimientos básicos de computación, es suficiente.
Sí. El promotor graba en zona sin señal; el audio se encola en el celular y sube solo cuando hay conexión, sin que tenga que hacer nada.
En la sede de tu organización. Transcripción, procesamiento con IA y almacenamiento corren localmente. Ningún audio ni dato sale a servidores externos.
Una PC de escritorio estándar con 16 GB de RAM y virtualización activada. Sin servidores en la nube ni GPU; todo corre en la sede de la organización.
Probablemente. El sistema no está atado a un tipo de intervención: programas, campos del informe y estructura de datos se configuran por ONG. Hoy ya está configurado para dos intervenciones muy distintas —primera infancia y tratamiento de consumos—, lo que muestra que se adapta sin tocar código.
EstoyAi se enfoca en capturar y priorizar lo de campo, no en reemplazar tu gestión de casos. Pero ya trae puntos de integración para sincronizar automáticamente con el sistema que tu organización use —por ejemplo Podio o una planilla—. Y si hace falta, se pueden sumar fichas con el historial por persona o un panel de métricas, configurados según la necesidad de cada ONG. Es una decisión de alcance, no un límite técnico.
Todavía no en producción. EstoyAi se construyó en Halketon (junio 2026) como MVP funcional, basado en investigación con 16 organizaciones. Buscamos las primeras para un piloto real; si tu equipo trabaja en territorio, escribinos.
De dónde viene
EstoyAi nació en Halketon, una hackathon solidaria organizada por Paisanos, Crecimiento Build, Querido Lunes y Fardo. El brief se construyó desde 16 entrevistas a organizaciones argentinas de la sociedad civil. El patrón se repetía en casi todas: los datos de campo se perdían entre cuadernos, WhatsApp y planillas.
Cuadernos, grupos de WhatsApp y planillas de Excel. Cada paso entre ellos es una transcripción a mano, y lo urgente se pierde entre papeles. Cuando hay que ver qué pasó, alguien reconstruye el año entero desde cero.
El promotor dicta un par de minutos al salir. En menos de 3 minutos la sede genera un .docx con estructura fija, sin redactar, sin conexión y sin que los datos salgan de la organización.
Buscamos las primeras organizaciones para implementar EstoyAi. Es gratis, de código abierto y se adapta a tu tipo de intervención. Si tu equipo trabaja en territorio, escribinos y vemos juntos cómo encaja en tu sede.